Seguro de viaje: todo lo que necesitas saber antes de contratar
Un seguro de viaje es la póliza que se ocupa de lo que la sanidad pública deja fuera en cuanto cruzas una frontera: la asistencia médica en el extranjero, el traslado sanitario, la repatriación, el equipaje y —si lo contratas a tiempo— el dinero que ya has adelantado en vuelos y alojamiento. En España tenemos una sanidad universal que nos hace olvidar ese riesgo; fuera, una urgencia se factura, y en algunos países se factura muy caro.
La pregunta relevante no es si un seguro de viajeros merece la pena, sino cuál elegir. Y esa respuesta depende de tres variables: el destino, la duración y lo que vayas a hacer allí.
El destino manda sobre el límite médico
El coste sanitario cambia radicalmente de un país a otro. En Estados Unidos, Canadá o Japón, una apendicitis con quirófano y dos noches de hospital se va con facilidad por encima de los 30.000 €. Por eso para esos destinos tiene sentido un seguro de viaje internacional con gastos médicos ilimitados o de varios millones, mientras que para una escapada por Europa una cobertura de 100.000 € es suficiente. Pagar por un límite que nunca vas a usar es tan mal negocio como quedarte corto en el destino equivocado. Lo desarrollamos en la guía de gastos médicos del seguro de viaje, y con cifras reales en cuánto cuesta un seguro viaje frente a ir al médico sin él.
La duración cambia la modalidad, no solo el precio
Los seguros por días encajan para viajes de una a cuatro semanas. A partir de ahí conviene mirar las modalidades de larga duración o el seguro anual: si haces tres o cuatro viajes al año, un multiviaje anual suele salir más barato que contratar por separado, y evita el olvido de última hora. Para años sabáticos, voluntariados o nómadas digitales existen pólizas de varios meses, renovables o con precio cerrado.
Lo que vas a hacer allí determina las exclusiones
Aquí es donde se producen la mayoría de los disgustos. Un seguro básico no cubre buceo, escalada, esquí fuera de pista ni trekking a gran altitud. Si tu viaje incluye alguna de esas actividades, necesitas una modalidad que las incluya o un seguro específico de deportes de aventura: la diferencia de precio son céntimos al día y la diferencia de cobertura puede ser un rescate en helicóptero.
Contrata cuando reservas, no cuando haces la maleta
La asistencia médica se puede contratar hasta el último momento, pero la garantía de cancelación protege desde que la contratas: cada semana que esperas es una semana en la que un imprevisto te pillaría sin cobertura. Si la contratas el mismo día de la reserva entra en vigor de inmediato; más tarde, con unos días de carencia. Es el error más caro y más frecuente, y lo explicamos en la guía del seguro de cancelación de viaje.
Calcula tu seguro en un minuto
El precio cambia según destino, fechas y edad, así que la única comparación válida es la de tu viaje. Calcula el mismo viaje en las dos aseguradoras: tarda un minuto y el descuento del 5 % se aplica al entrar desde aquí.